Exclusión del mundo rural en las reformas estructurales de México

Mientras la ONU declaró 2014 como Año Internacional de la Agricultura Familiar y trabaja a través de la FAO para orientar múltiples países en el diseño de programas y políticas de fomento a la agricultura familiar; México llega al 20 aniversario del TLCAN celebrando desde la tecnocracia y cuestionado por los movimientos campesinos. La crisis alimentaria mundial ha acentuado la pobreza rural y acrecentado la inseguridad alimentaria.

Frente al movimiento de cambios regionales en países como Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela y El Salvador, México mantiene incambiable su enfoque asistencialista hacia el campo y lo excluye junto con la economía campesina de las grandes reformas estructurales aprobadas durante 2013: reformas educativa, laboral, financiera, fiscal y energética. El mundo rural no existe o es sacrificable en el proyecto de país del PRI: 5.5 millones de unidades de producción en México, donde el 85 por ciento son parcelas con menos de 5 hectáreas, 25 por ciento de la población.

Los datos históricos del presupuesto al campo 2003-2012 muestran que los mayores recursos que llegan a los municipios rurales se concentran en la vertiente social a través de subsidios directos para el combate a la pobreza y no para promover actividades productivas o de protección al ambiente: en 2012, casi 50 por ciento se destinó a la vertiente social, educativa y de salud, 20.7 por ciento a la vertiente productiva y 19.3 por ciento a la infraestructura. No se impulsan actividades productivas que generen empleo, adopción de nuevas tecnologías, organización e infraestructura comercial, nuevos insumos orgánicos e impulso al desarrollo sustentable.

Fomentar la producción nacional de alimentos y la creación de empleos con la agricultura familiar requiere políticas de acceso al crédito, de fomento a la organización económica, a la creación de mercados nacionales; hoy dominados por trasnacionales y empresas monopólicas y una reorientación del Presupuesto públicos hoy concentrados en los grandes agricultores.

En los últimos 30 años se ha abandonado la agricultura familiar de México; la privatización de empresas públicas, la firma del TLCAN y las políticas agrícolas de fomento a la agricultura de exportación han producido una fuerte dependencia alimentaria (45 por ciento), acentuado la pobreza (más profunda en el campo) y migración, reduciendo casi a desaparecer la capacidad productiva y la organización económica de los campesinos. El mercado de granos está controlado por corporaciones nacionales y trasnacionales que dominan la provisión, importación y comercialización de alimentos.

Las reformas estructurales del 2013 han excluido esta agricultura la reforma financiera enfocada a aumentar el crédito, se concentró en la banca comercial y superficialmente toca la Financiera Rural; la “banca social” gubernamental representada en Bansefi no apunta a un enfoque productivo sino de inclusión financiera básica (remesas, medios de pago, crédito popular). Las modernización de los marcos regulatorios tocan superficialmente a Sofipo y excluyen a las Sofincos y cooperativas del uso de tecnologías móviles.

El acceso al crédito productivo para la producción alimentaria no se generará en la reforma cosmética de nombre a la Financiera Rural, se requiere una reforma al funcionamiento de FIRA, al sistema de garantías rurales donde no existen las garantías hipotecarias ni las “reales” basadas en la propiedad de activos. Una reforma que permita adaptar la regulación y normatividad a las economías rurales y campesinas, con nuevas formas de integración financiera y supervisión, combinados con políticas de fomento a la banca social y su capacidad de financiar las actividades económicas. El fomento al ahorro y la generación de un sistema de pagos rurales.

En el año internacional de la agricultura familiar, el fomento productivo no puede excluir una profunda reforma financiera que remonte la amplia exclusión financiera del campo.

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Informe de Activdades del compañero Max Agustín Correa Hernández como coordinador del Congreso Agrario Permanente en el periodo de Abril del 2013 a Enero del 2014 y la organización y desarrollo del

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