La sequía presupuestal

El etiquetado para los funcionarios encargados de revisar las reglas de operación de cada uno de los programas no solo no presenta reducción, sino que el proyecto de egresos plantea un ligero incremento para el año entrante.

En el 2016, la Federación ejecutó 216 millones 297 mil 030 pesos para el gasto administrativo de los programas del campo, pero ahora el proyecto de egreso contempla un fondo de 220 millones 214 mil 854 pesos, para llevar la papelería, supervisión y revisión de los gastos aplicados en la producción agrícola, ganadera y pesquera del país.

Es un contrasentido, advierte, el que el Gobierno Federal pretenda un combate a la pobreza y a la falta de alimentación que padecen millones de mexicanos, y por otra parte intente hacer pasar un presupuesto de gastos en donde el campo y el sector productivo de los alimentos, sea uno de los más castigados con los recortes.

No todo está dicho

En cuanto a los recortes para el campo propuestos por la Presidencia de la República no todo está dicho.

Será partir de la semana entrante cuando en el pleno de la Cámara de Diputados se revise a fondo la iniciativa federal. Ahí, los diputados presidentes de las comisiones de Agricultura y Sistemas de Riego, Desarrollo Rural, Ganadería y Pesca, presentarán sus planteamientos de ampliación al gasto para el campo.

Javier Trujillo, asesor de la comisión de Desarrollo Rural comenta que se pretende una ampliación de 505 millones de pesos al Programa de Concurrencia con la Entidades Federativas (PEC).

Esto, con el fin de que los gobiernos estatales estén en posibilidad de apoyar los micro proyectos productivos dejados al margen en el Proyecto de Egresos de la Federación 2017.

Corrupción, el cáncer del campo

Más allá de considerar si se trata de mucho o poco el presupuesto federal destinado a la producción agroalimentaria, el expresidente de la Asociación Ganadera de Jalisco, Arnulfo Magaña, dice que lo verdaderamente preocupante en el presupuesto al campo, es que los fondos no siempre van a parar a las manos de los productores.

Lamenta que a la fecha no se han podido erradicar las prácticas de manejo partidista de los fondos destinados al campo.

“Y sobre todo la corrupción entre diversos funcionarios de todos los órdenes de gobierno, que es lo que verdaderamente constituye el cáncer que está terminando con el campo”, detalla.

Dice que en Jalisco se registran cientos de casos en donde los funcionarios encargados de entregar los apoyos al campo quitan el 30, el 40 y hasta el 50 por ciento de los apoyos a los destinatarios del beneficio.

“Y nadie puede decir que no a esa práctica, porque no existe otra forma de financiamiento al campo; la banca comercial, simplemente no otorga créditos a la producción rural”, asegura.

Magaña lamenta la escasa visión del Gobierno Federal para impulsar la producción ganadera y agrega que los 4 mil 468 millones de pesos destinados al Programa de Sanidad e Inocuidad Alimentaria serán insuficientes para atender las demandas del sector.

Tras un análisis de las propuestas de recorte al campo, Magaña estima que con la propuesta económica del 2017 el campo se enfila hacia una verdadera catástrofe.

En caso de que el proyecto de presupuesto para el próximo año se apruebe, el campo será uno de los principales afectados.

El plan es recortar más de 22 mil millones de pesos en ese sector.

Líderes de organizaciones agrícolas y diputados advierten que la disminución de un 29 por ciento en los programas de campo impactará en la pobreza alimentaria.

El senador y secretario general de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Manuel Cota, asegura que su organización prevé confrontar “con inteligencia política y concertación” esa reducción, “sin distanciarse del Ejecutivo Federal, al que le corresponde la aplicación de la política de apoyo al campo”.

Pero esa postura no es compartida por la Unión Campesina Democrática (UCD).

Óscar Hernández, coordinador de la UCD en la Ciudad de México, considera que se debe replantear la inversión económica proyectada para el año entrante en el campo mexicano.

“Las necesidades del campo requieren de aumentos y no reducciones a la producción”, detalla.

Por su parte, el presidente de Consejo Nacional Agropecuario, Benjamín Grayeb Ruiz, estima que de concretarse los recortes presupuestales proyectados se generarían condiciones adversas en el sector agrario, las cuales afectarían los avances logrados en materia de autosuficiencia alimentaria y desarrollo de la economía.

En ese sentido, Guadalupe Hernández Alcalá, integrante de la Comisión de Agricultura y Sistemas de Riego de la Cámara de Diputados, considera que se debe replantear la inversión propuesta por el ejecutivo Federal, pues son muchas las carencias que manifiesta el sector.

Un recorte, indica Hernández Alcalá terminaría por devastar al campo.

Desaparecerían programas

En el Proyecto de Egresos de la Federación 2017, la SHCP propone disminuir 22 mil 669 millones de pesos a la inversión agrícola y ganadera del país, en relación al año pasado.

Eso reduciría fondos en 31 programas del campo y hará que al menos otros 21 desaparezcan.

Por esa razón, el líder de la CNC, Manuel Cota Jiménez, señala que aun cuando existe una buena relación con el Ejecutivo esta organización está revisando el presupuesto del campo para expresar sus visiones, particularmente en aquellos renglones que están afectando al campo.

‘El campo dejó de ser prioritario’

Salvador Zamora, diputado de Movimiento Ciudadano, dice que para la actual administración Federal el campo dejó de ser prioritario porque no reditúa ningún interés económico a los funcionarios actuales.

El integrante de la comisión de Desarrollo Rural y miembro del Comité del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria, detalla que prueba de eso es la drástica reducción de fondos manifiesta en el Proyecto de Egresos de la Federación 2017.

En contraposición a la reducción del presupuesto a los apoyos a los productores del campo, resalta el monto destinado al gasto burocrático.

 

Fondos a la mitad

El proyecto de presupuesto planteado para la producción rural para el año entrante en todo el país también se observa magro por la disminución de fondos a los organismos encargados de financiar y promover grandes proyectos rurales.

Las tres principales instituciones financieras del campo, como el Fideicomiso Instituido en Relación a la Agricultura (FIRA), el Fondo Nacional de Desarrollo al Sector Rural (FOCIR) y la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario (FND), sufrirán en el 2017 una reducción de ingresos de casi el 50 por ciento en relación a lo aplicado en el 2016.

FIRA, que contó con un fondo de 500 millones de pesos para ejercer en el 2016, ahora tendrá que reducir sus proyectos a financiar con una aportación de solo 250 millones de pesos; el FOCIR tendrá para el año entrante un fondo de 160 millones de pesos, pese a que en el 2016 contó con un presupuesto de 210 millones de pesos, en tanto que la FND contará solo con 450 millones de pesos, frente a los mil 182 millones de pesos que aplicó en el 2016.

En las mismas condiciones se encuentra el Programa de Apoyo a la Comercialización,  que en el 2016 contó con un presupuesto de 12 mil 071 millones de pesos y ahora se pretende que el año entrante opere con un fondo de 7 mil 871 millones de pesos.

Reducen también los incentivos

Otro renglón que tendrá menos fondos para el año entrante es el Programa de Incentivos a la Comercialización, que contará con recursos por 7 mil 694 millones, cuando en el 2016 se ejerció un presupuesto de 11 mil 800 millones de pesos.

Para impulsar la exportación de productos generados en el campo mexicano, en el 2017 el Ejecutivo Federal pretende aportar, dentro del Programa Promoción Comercial y Fomento a las Exportaciones un presupuesto de 172 millones de pesos, que resulta bajo frente a los 271 millones de pesos ejercidos en el 2016.

‘No es el fin del mundo’

Para Manuel Cota Jiménez, líder de la CNC, la reducción del presupuesto a los programas del campo, en realidad no es el fin de mundo.

“Se trata de un reto, de una oportunidad para reorganizar la estructura productiva del campo”, detalla.

No se trata, agrega, del debate fácil por las cifras y los números dictados en el presupuesto de egresos, sino de buscar que el campo funcione de manera adecuada con los recursos aportados.

“No basta restituir números al presupuesto, sino de buscar que los recursos se apliquen en forma efectiva y oportuna a los programas productivos”, dice.

Para Cota Jiménez cuando existe concordancia política con el jefe del Ejecutivo, la CNC seguirá insistiendo en su postura de lucha con inteligencia política y concertación.

“Tenemos que estar luchando por nuestra causa, con los instrumentos institucionales que nos permitan ver por el bienestar de la gente del campo, que es una lucha que el presidente ve con simpatía”, asegura.

Por esa razón, la CNC buscará de manera institucional, con el respaldo de los 71 legisladores de extracción campesina, que el ejercicio de gastos del 2017 no deje a los trabajadores del campo sin la posibilidad de acceder a los programas Nacional de Pequeños Productores, Subsidios a los

Insumos, Economía Familia, Proyecto Productivos de los Núcleos de Población Rural, Comercialización, y Seguros Catastróficos.

Agrega que solo de esa forma se podrá encarar el reto de evitar la migración y abandono del campo.

Preocupa desaparición de programas

La molestia entre los legisladores, que ha generado preocupación entre grupos de productores rurales, es la desaparición de 17 programas básicos para la producción rural, que, aunque se intentan suplir con la integración de otros ochos programas, podrían no responder a las demandas de los productores y campesinos.

Según el Proyecto de Egresos de la Federación 2017, entre los programas que desaparecen se encuentra el Programa de Programa de Concurrencia con la Entidades Federativas (PEC), el que posibilita a los gobiernos estatales el financiamiento discrecional de proyectos productivos locales, enfocado principalmente a pequeños productores.

Y preocupa, dijo el diputado Salvador Zamora, porque son los pequeños productores quienes no tienen acceso a otra forma de financiamiento.

“Los grandes productores pueden acceder a la banca comercial, pero los pequeños no lo pueden hacer, y eso puede generar un grave conflicto en la producción del campo”, refiere.

Otros programas para la producción del campo que no se contemplan dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación 2017, son el Programa de Concurrencia en Materia Agrícola, en Materia Pecuaria y en Materia Pesquera, en los que aun en este año se invirtió un fondo global de 3 mil 271 millones de pesos.

También desaparecen el Programa Tecnificación del Riego, Programa de Agroproducción, Programa de Insumos, Programa de Producción Rural, Programa de Innovación Agroalimentaria, Programa de Cultivos Básicos y Estratégicos, Programa de Modernización de Maquinaria y Equipo, Programa de Fomento a la Actividad Pesquera y el Programa de Innovación Tecnológica Pesquera.

La producción agrícola y la producción pecuaria se verán afectadas al desaparecer los programas Perforación de Pozos Pecuarios, Programa de Infraestructura, Maquinaria y Equipo para Post Producción Pecuaria, Programa de Productividad Agroalimentaria, Programa para el Sistema Nacional de Agroparques, Programa para Rastros Tipo Inspección Federal y el Programa para la Actividad Rural.

Pero lo que más podría impactar en los pequeños productores es la suspensión de los programas Desarrollo Comercial de la Agricultura Familiar, Apoyo a Proyectos Productivos, Incentivos Productivos y el Programa de Apoyo a la Productividad de Mujeres Emprendedoras.

 

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Informe de Activdades del compañero Max Agustín Correa Hernández como coordinador del Congreso Agrario Permanente en el periodo de Abril del 2013 a Enero del 2014 y la organización y desarrollo del

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