Aprueban reformas a la Ley del Imjuve para proponer proyectos agrícolas a favor de los jóvenes de zonas rurales

La Cámara de Diputados aprobó por 324 votos reformas a la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud, para que proponga a las dependencias y entidades competentes el impulso de proyectos productivos agrícolas sustentables que privilegien a los jóvenes de 18 a 29 años del medio rural.

El dictamen que se envió al Senado de la República para sus efectos constitucionales, adiciona la fracción XVII del artículo 4 de la ley en mención.

Establece que la juventud rural en México vive entre la incertidumbre generada por la falta de perspectivas de un futuro mejor y la desmotivación provocada por la desestructuración social y cultural de sus comunidades.

El presidente de la Comisión de Juventud, diputado José Luis Oliveros Usabiaga (PAN), dijo que en México existen 24 millones de habitantes en zonas rurales, lo que representa la cuarta parte de la población total, de acuerdo con datos del Inegi y la FAO; 7 de cada 10 niñas y niños que viven en estas zonas, presentan un estado de pobreza, mientras que 7 de cada 10 jóvenes son migrantes.

El dictamen proviene del proyecto Iniciativa Jóvenes por México, que impulsó la Cámara de Diputados. “Es el primer ejercicio que tiene la Cámara de salir a la calle y consultarle a los jóvenes cómo y qué proyecto de nación debemos tener, a fin de generar una conciencia ciudadana de responsabilidad civil, pero, sobre todo, lograr credibilidad en los jóvenes hacia sus instituciones”.

“Es así como Osmar Rodríguez Aguilar, joven de Mérida, Yucatán, creador y ganador de esta iniciativa, propone adicionar la fracción XVII, del artículo 4 del Imjuve, que viene del proceso de selección de 250 documentos entregados a la Cámara de Diputados por jóvenes”, apuntó.

En su turno, el diputado René Ricardo Fujiwara Montelongo (NA) sostuvo que las actividades productivas en el campo son realizadas por personas adultas, ya que la mayoría de las y los jóvenes prefieren migrar a las grandes urbes o irse a Estados Unidos. Es así, continuó, que para el 2012 el 75.8 por ciento de los productores agropecuarios superaban los 46 años.

En este sentido, señaló, la reforma pretende generar en la juventud rural un incentivo para que inicien actividades ligadas al campo haciendo más atractivo el sector. “Si no invertimos en la juventud en el mediano plazo, el bono demográfico que presumíamos hace pocos años se convertirá en un pagaré con consecuencias graves para el futuro de la nación”, acotó.

Por el PT, la diputada María de Jesús Hernández Martínez precisó que los jóvenes que viven en zonas rurales y agrícolas presentan un analfabetismo cercano a un 2 por ciento; su situación económica fluctúa entre el desempleo, migración y trabajo, semi-esclavo y su esperanza de vida es casi 10 años menor a la de un joven urbano.

Destacó que el abandono del campo por parte de los jóvenes es constante, lo que resulta paradójico, pues en la actualidad el precio de muchos productos agrícolas se incrementa, por lo que la producción puede ser una de las actividades más rentables en términos económicos.

El diputado José Francisco Coronato Rodríguez (MC) recalcó que los jóvenes indígenas del sector rural se ven involucrados en problemas sociales graves como la violencia, la criminalidad, el embarazo temprano y las adicciones, siendo presa de las redes y organizaciones criminales, incorporándolos al narcotráfico, secuestro y robo.

Muchos de estos jóvenes, subrayó, son enlistados diariamente en las filas de organizaciones criminales y/o narcotráfico ya que en ellas encuentran la oportunidad de un ingreso y una mejor calidad de vida, por lo que resulta sumamente importante generar programas y proyectos que les otorguen alternativas para desarrollarse en la vida de manera legal y productiva.

En tanto, la diputada Gabriela Medrano Galindo (PVEM) expresó que el campo enfrenta un serio problema de envejecimiento, ya que la falta de perspectivas laborales en las zonas rurales ha empujado a los jóvenes a emigrar a los centros urbanos del país o del extranjero.

Añadió que el aumento de la inversión en actividades agrícolas para ofrecer a los jóvenes perspectivas laborales y condiciones de vida atractivas, redundará en un círculo virtuoso, el cual generará creación de capital, producción de empleo, mayor nivel de vida y menos expulsión de población de las regiones rurales.

Por el PRD, el diputado Ulises Iván Valencia Pérez mencionó que la reforma será una oportunidad para abordar con seriedad los problemas que atañen a los jóvenes y al campo en México. “Éste es el verdadero reto que entraña implementar este dictamen, para la eliminación de las desigualdades y la garantía de oportunidades para los pueblos indígenas”.

Enfatizó que al proponer a las dependencias y entidades competentes que dentro de sus programas sociales impulsen proyectos productivos agrícolas sustentables, “hablamos de un desarrollo humano de los jóvenes del medio rural, aspectos que abordan su libertad económica y social, la posibilidad de ser productivos y disfrutar la garantía de sus derechos humanos”.

La diputada María Teresa Jiménez Esquivel (PAN) señaló que los legisladores están obligados a no ser omisos respecto a la enorme distancia entre las expectativas de los jóvenes y la capacidad institucional de los gobiernos. “Una distancia que no sólo expresa la operación gubernamental en un contexto de escasez de recursos, sino la falta de diálogo para un cabal entendimiento de estos sectores de la población”.

Mencionó que la tasa de desempleo de los adolescentes de 15 a 19 años y de los jóvenes de 20 a 24 años, fue de 9.8 y 92 por ciento, respectivamente, durante el primer trimestre del 2014. En tanto, 1.2 por ciento de los jóvenes están sin instrucción y 2.8 por ciento no completaron sus estudios de primaria, éstos últimos con el grave riesgo de convertirse en personas analfabetas si no emplean en sus actividades cotidianas la lectura y la escritura.

La diputada María Guadalupe Velázquez Díaz (PRI) enfatizó que con la implementación de la reforma, el Imjuve será un medio de fortalecimiento a los programas ya existentes, a fin de ampliar el apoyo y ayuda mediante el impulso de proyectos que otorguen las herramientas necesarias a los jóvenes del medio rural.

“El presente dictamen se enfoca en específico a la juventud rural, uno de los sectores sociodemográficos que viven la incertidumbre generada por las pocas oportunidades de desarrollo debido a factores como la migración, la sobrecarga de trabajo no valorado, pocas oportunidades dentro de su territorio, el limitado acceso a la educación y la maternidad temprana”, añadió.

El documento precisa que de acuerdo con datos del Inegi en 2012, la falta de oportunidades y rentabilidad de las actividades agropecuarias resta atractivo para los trabajadores menores de 40 años de edad, por lo que, hasta este año, 75.8 por ciento de los productores del sector superaban los 46 años de edad.

De acuerdo con el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (Cesop), el crimen organizado ha detectado las carencias que viven los jóvenes en el campo y ha visto en ellos una nueva forma de reclutamiento, ingresándolos con atractivos salarios inmediatos, dado que, por cada peso que ganan trabajando en el campo, generarán entre 10 y 12 pesos más por actividades ilícitas.

Además, los jóvenes de zonas rurales se encuentran altamente propensos a la exclusión y discriminación por su apariencia (18.5 por ciento), color de piel (13.9 por ciento), sexo (14.4 por ciento) y por pertenecer a una región específica (10.8 por ciento), puntualizó.

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